Instrumento en proceso de extinción, la chirimía ya sólo cuenta con unos cuantos ejecutantes, algunos músicos que han aprendido su ejecución directamente de sus padres, al igual que la interpretación de algunos temas únicamente de oído, sin partituras.Uno de sus principales exponentes y prácticamente el único de su estirpe es el PROFESOR. MANUEL LÓPEZ MORALES, de AUTLÁN DE NAVARRO JALISCO, a sus 47 años aún gusta de tocar este instrumento de madera en diversos festejos de la comunidad. Su repertorio abarca más de 170 piezas, entre sones, minuetes, valses, poleas y corridos, las cuales ejecuta totalmente de memoria en las fiestas patronales, palenques, ferias y jaripeos de la región.Acompañado de su hijo CESAR NOÉ LÓPEZ PEÑA, quien toca el tambor redoblante, MANUEL, parece no cansarse nunca de tocar la chirimía, pese a que su ejecución requiere de mucho esfuerzo por tratarse de un instrumento de viento.han estado en los “Mi padre me enseñó a tocar el tambor cuando tenía 9 o 10 años, me gustaba desde muy pequeño escuchar la chirimía
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Este instrumento tiene su origen en el viejo mundo, para la mayoría de los especialistas nace en Persia, otros creen que es de China; de ahí llega al mundo árabe y luego se difunde hacia la península ibérica. Es en el siglo XVI cuanto se extiende al continente americano, a través de la música militar con la que llegan los conquistadores españoles.
“El instrumento en cada región del mundo ha tenido sus aclimataciones, en nuestra tradición la chirimía tiene que ser alimentada con tequila, es decir, humedecer el cañón con esta bebida, pero como a don Alejandro se le olvidó, el instrumento está un poco reseco”, explicó Jáuregui.
No obstante, llenando constantemente de aire sus pulmones, el músico interpretó algunas piezas para el deleite del público que se dio cita en el Museo Nacional de Antropología, y que tenía gran curiosidad por escuchar los acordes de la chirimía.
Benjamín Muratalla, titular de la Fonoteca del INAH, expresó que esta era la primera ocasión en que se rendía homenaje a músicos tradicionales. “Hay muchísimos en el país pero lamentablemente están en el olvido, varios de ellos están enfermos, con recursos económicos verdaderamente magros, casi nadie se acuerda de ellos, solamente algunas veces las instituciones presumimos una grabación, una investigación, pero el músico tradicional queda en el olvido”.
De ahí la propuesta de rendir un homenaje a este músico de Jala, Nayarit, a quien el INAH grabó gran parte de su acervo. “Nos sorprendió mucho que se supiera más de 100 piezas de memoria, sin partitura. Nosotros grabamos 54 temas, pero él se sabe muchos más. Sin embargo, como la chirimía requiere de mucho aire, de poner a trabajar los pulmones, don Alejandro tenía que descansar para poder grabar nuevamente. En dos días grabamos este material”.
Finalmente, añadió que en la década de los 40, investigadores de Nueva York, en Estados Unidos, hicieron grabaciones con el papá de don Alejandro tocando la chirimía, mientras él lo acompañaba con el tambor redoblante. También registraron las ejecuciones de don Alejandro en la chirimía y de su hermano en el redoblante.
UNA DE LAS TRADICIONES MAS ANTIGUAS DE AUTLAN DE LA GRANA, LA CHIRIMIA, RESCATADA POR EL MAESTRO MANUEL LOPEZ MORALES (CHITIMIYERO MAYOR DEL ESTADO DE JALISCO)
UNA DE LAS TRADICIONES MAS ANTIGUAS DE AUTLÁN DE LA GRANA, LA CHIRIMÍA, RESCATADA POR EL MAESTRO MANUEL LÓPEZ MORALES (CHIRIMIYERO MAYOR DEL ESTADO DE JALISCO) , LLEVADA A LA PANTALLA POR EL DIRECTOR EDGAR LÓPEZ SANTANA. LOS PASPAQUES MUESTRAN UN DÍA EN LA COTIDIANEIDAD DE LAS LABORES DEL CAMPO DE LOS JORNALEROS INDÍGENAS, SUS COSTUMBRES, SU AMOR POR LA TIERRA Y SU FAMILIA.

Comentarios
Publicar un comentario